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Wax & Wick Workshop: Velas de soja en botellas de cristal recicladas

Seguramente haya poca gente a la que no le gusten las velas o que no tenga velas en casa. Son un elemento decorativo esencial en cualquier casa y además ayudan a crear una atmósfera de relajación que ayudan a aliviar el estrés y las presiones del día a día. A nosotros nos encantan, pero no cualquier vela es buena.

La mayoría de velas que encontramos en el mercado son de parafina, esa es la realidad. ¿Y qué tiene de malo la parafina? Pues que es un derivado del petróleo. La parafina se obtiene del refinado del aceite mineral que conocemos como petróleo después de que se haya aprovechado para otras cosas como el combustible o el asfalto. El aceite que deriva de este proceso, tiene un color oscuro, como os podréis imaginar, y para que podamos tener en nuestras casa velas blancas, se utilizan productos como la lejía industrial en concentraciones del 100%. Esta mezcla de químicos (a falta de los perfumes artificiales y los tintes) genera la emisión de partículas de benceno y tolueno, entre otros, en la atmósfera. Estos elementos químicos son cancerígenos y pueden causar a la larga problemas respiratorios. Estos no son los únicos componentes presentes en espacios en los que se encienden velas de parafina sino que también podríamos encontrar plomo y acetona, incluso con las velas apagadas. En el proceso de solidificación del aceite se suele usar acroleína, también contaminante de la atmósfera. Además, los perfumes artificiales también están compuestos de químicos. La combustión de velas de parafina daría origen a algo así como el humo del tubo de escape de un coche, pero a menor escala. Por si todo esto fuera poco, en la mayoría de velas, el cordón de quemado o mecha, contiene metales, que al arder se extienden por el aire y son respirados por las personas. Por eso cada vez son más los profesionales de la salud que aconsejan siempre usar velas 100% vegetales sin fragancias artificiales. Las velas de cera vegetal, en lugar de mineral, están hechas en su mayoría con soja o palma. Lo ideal sería que su cultivo fuese ecológico siempre, sin modificación genética ni pesticidas.

Las velas que os enseñamos abajo son 100% de soja certíficada sin modificar, manufacturadas de manera artesanal en botellas recicladas. La marca detrás del proyecto es Wax & Wick, con base en Londres. Creemos que es momento de que la gente conozca los peligros de la parafina y de los compuestos químicos y que, como consumidores, tomemos decisiones más informadas cuando vayamos a comprar velas.

 

 

Puedes comprar velas de Wax & Wick AQUÍ.

Photos: www.waxandwickworkshop.com

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